abril 2018

La gestión de relaciones con inversionistas

Una empresa no es un elemento aislado. En realidad, es un entramado de relaciones. Esto resulta más que evidente en lo tocante a sus inversiones. Estas son realizadas por personas o entes que confían en la compañía. Por eso, es necesario mantener una comunicación constante con ellos. Si vos tienes un negocio que empieza a funcionar, necesitas inversores. Para localizarlo, es útil contar con gente experta en finanzas tal como Christian Silbergleit.

Es importa que los inversores conozcan sientan seguridad. Recordá que ellos ponen su dinero al servicio de una proyecto. Tienen fe en que sus aportes son redituados con justas ganancias. Si sienten que no tienen comunicación, o que no les informan sobre los resultados, pueden retirarse. ¡Eso es algo que no debe suceder! Por ello, lo mejor es tener a un experto en finanzas que sirva de puente entre ellos y la empresa.

Las inversiones forman parte del organigrama de una empresa

Gracias a lo antes dicho, se crean los llamados ·”Departamentos de Relaciones con Inversores” (RI). Son entidades que están en el organigrama de toda organización productiva. Su función es: divulgar información, pautar reuniones, fomentar el feedback y la transparencia en el manejo de recursos. Gozan de importancia. Su ausencia genera un desmedro en el comportamiento financiero.

Vale decirse que el campo RI no puede delegarse en cualquier persona. Se necesita de un buen asesor financiero para llevar las riendas de semejante laburo. A esto se añade que tal departamento también debe pesquisar por nuevas inversiones. ¡Es algo 100% necesario! Hay que recordar que las empresas importantes no han crecido por su exclusivo músculo financiero. Todas han requerido de inversores que las apoyan y han creído en ellas.

Algunas de las responsabilidades en la relación con inversionistas

Dentro de una estructura corporativa, el departamento de RI tiene roles específicos. No es un área de relaciones públicas, eso es importante acotarlo. Las relaciones públicas atañen un campo más amplio. Implican clientes, marketing, creación de marca y vínculos con instituciones o la comunidad. En cambio, el rubro del RI es eminente económico. Su misión es mantener un flujo de inversiones constantes hacia la empresa.

Contar con inversionistas genera estabilidad. Muchas veces, es la clave para tener liquidez. Igualmente, estos ayudan a contar con recursos para ejecutar nuevos planes. Se trata de una fuente de capital que no depende de la producción propia, prestación de servicios o ingresos. Por eso, ayudan a acelerar la progresión económica.

Son varias las responsabilidades de un Departamento de Relaciones con Inversionistas. Algunas que podemos mencionar son las siguientes:

  • Análisis de datos económicos: de esa manera se sabe cuáles campos del negocio obligan a novedosas inversiones. Muchas veces, los inversores son verdaderos socios. No necesariamente aportan dinero. Por ejemplo: una fábrica que manufactura automóviles, se apoya en una firma que elabora llantas o aceite de motor.
  • Supervisa el correcto uso de las inversiones: hay que evitar que estos fondos se diseminen en ámbitos innecesarios. Si una empresa constructora necesita comprar más maquinarias, en ello se deben dirigir las acciones. No en contratar mano de obra o hacer marketing. ¡Hay que evitar que las inversiones se desvíen!
  • Asociarse con del Departamento de Relaciones Públicas: es algo vital para captar más inversores. Esto es evidente en empresas televisivas o de radio. Tales compañías suelen convocar eventos para atraer anunciantes. Esto últimos, son mucho más que clientes. Es gente que apuesta por el éxito del proyecto que se exhibe.
  • Elaboración de informes y presentaciones para los inversores: como se dijo antes, es necesario generar confianza en quienes invierten en la empresa. La mejor manera de hacerlo es compartiendo información. Esta actividad no debe limitarse a un informe de mero contenido textual. ¡No! Lo idóneo es presentar los resultados en persona. De esa manera, los inversores tienen seguridad en que todo marcha bien y con ganancias seguras.

De todo lo anterior se deduce algo: la relación con los inversores amerita un plan de acción. No se debe hacer esta labor al azar, como un barco que navega sin mapa ni brújula. Debe ser un ejercicio planificado y meditado con indicadores económicos contundentes.

Sobre el tema de la escogencia de los inversores

Esta es otra labor que debe ser ejecutada por profesionales en finanzas. ¿Qué pasa cuando una empresa tiene éxito y gana reputación? Pues, que se torna en un imán para los inversionistas. Mucha gente quiere poner su capital en ella. No obstante, esto es delicado. No es prudente hacer enlaces con cualquiera que desea ser inversionista. Hay que llevar a cabo un proceso de escogencia.

Los inversores deben ser honestos. Obligatoriamente, tener cuentas claras. No tener antecedentes negativos. Además, demostrar que tienen la capacidad de inversión que afirman ostentar. Esto último es de vital importancia en el caso de llamada “inversión a plazos”. Esta última se caracteriza porque el capital aportado se hace por etapas y no de una sola vez.

Otro aspecto cardinal es que los inversores ayudan a mejorar el estatus. Con el paso del tiempo, se convierten prácticamente en imagen de la empresa. Por ende, anunciar sus aportes en sinónimo de calidad. Igualmente, generan mucha confianza. Por ejemplo, un banco siempre está dispuesto a dar un préstamo a quien tiene inversionistas reconocidos.

Como se puede apreciar, los inversores implican mucho más que aportes monetarios. Por ello, son un puntal en la economía. Manejarlos es un tema delicado que debe ser legado en profesionales. ¡No se puede improvisar!

Los fondos mutuos son un conjunto de inversiones formado por acciones, instrumentos de deuda (bonos, pagarés, depósitos a plazo, etc., llamados comúnmente “instrumentos de renta fija”) o combinaciones de ambos (acciones + renta fija), los que son administrados por una empresa regulada por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) llamada “Administradora”.

Se puede pensar en un fondo mutuo como si fuera una “empresa” que usa el capital aportado por sus “accionistas” (partícipes) para invertir en diferentes instrumentos financieros (acciones, bonos, depósitos a plazo, etc.) según lo definido en su reglamento y su estrategia de inversión. Las cuotas de los fondos mutuos equivaldrían a las acciones de esa empresa. Si necesitas disponer de tu inversión podrías vender las acciones de esta “empresa”. En el caso de las cuotas, las puedes rescatar cuando quieras y obtener el dinero equivalente al número de cuotas por el valor que tenga la cuota del fondo el día del rescate.

Como un fondo mutuo invierte en distintos instrumentos (lo que conocemos por diversificación) es probable que el valor de sus cuotas varíe menos que el valor de la acción de una compañía específica. Piensa en una compañía que se dedica a una sola actividad frente a otra que obtiene sus ingresos que provienen de múltiples actividades en distintos sectores de la economía. Esta menor variación ocurrirá tanto cuando suban o bajen de precio: las cuotas subirán menos en momentos de auge económico, pero también bajarán menos en tiempos de crisis.

Para que conozcas más detalles acerca de los Fondos Mutuos el BBVA Continental ha decidido crear esta infografía y enseñarte todo lo que debes saber acerca de estos y de cómo invertir en un Fondo Mutuo.